Ver su archivo Tomás Guasch | 26/08/2007
En el partidazo de anoche, Sneijder empezó a medio gas y acabó siendo un tres en uno. En su cambiazos de juego, un Beckham; en la pared, un Guti; en el tiro largo, un holandés cuya máxima expresión fue Koeman. Como a Drenthe, cultura tulipán, no le pesa tirar desde lejos. Una solución poco frecuente por aquí que siempre dio buenos dividendos por ahí. Buen partido el del rubio, que empezó a justificar aquella machada de Juanfran, el lateral del Zaragoza y antiguo compañero en el Ajax, que recibió la noticia de su llegada al Bernabéu así: "Sneijder es lo mejor que ha llegado al Madrid desde Zidane".
El Real se pareció al del año pasado en que ganó remontando. Nada más. Hubo olés en el primer partido, ¡qué cosas!, porque este equipo jugó más y mejor al fútbol que el del año pasado, lo que confirma mi teoría: no hay problema en prescindir del entrenador, y más si ese es Capello. El problema es acertar con los futbolistas, las madres de este cordero. El concepto que sobre el juego tiene Schuster es mil veces más atractivo que el del italiano. Falta algo atrás, seguramente Heinze. Pero el Bernabéu disfrutó y de eso es de lo que se trata. ¿Saben por qué? Porque ya no es sólo Guti el que sabe generar buen fútbol.
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