Ver su archivo Rubén Martín | 07/05/2006
El Villarreal es un club familiar, es verdad lo que dice José Manuel Llaneza. El presidente es el empresario cerámico Fernando Roig; el director general es su hijo, también Fernando; la jefa de relaciones externas y comunicación es su hija Elena, periodista; y hasta la decoración del antepalco y de los carteles de los baños de El Madrigal -no es broma- son obra de la artista y mujer del presidente, Elena Negueroles. Lo que pasa es que en el Villarreal, paradigma del trabajo bien hecho y no de los milagros en el fútbol moderno, se lleva a rajatabla la frase del Corán que dice que "los lazos de sangre ligan, pero no son suficientes para que otro lleve nuestra carga". En este club cada uno sabe lo que realmente tiene que hacer y, lo que es más importante, sabe donde no se tiene que meter para que todo siga funcionando como un reloj.
José Manuel Llaneza fue hace muchos años presidente del Puzol, un club valenciano del grupo VI de la Tercera División, que por aquel entonces militaba en la categoría de Preferente. El ahora consejero amarillo iba detrás de un tal Hernández ¿Saben cómo lo fichó? El día que se casó el futbolista le mandó un buen ajuar ¡Y claro que se lo llevó! Habrá quien diga que esto no tiene mucho sentido. Tal vez. Pero se sorprenderían por qué a veces gente como Forlán, Sorín o Riquelme acaban en El Madrigal. Porque el éxito, el de verdad, el que dura, hay que merecerlo antes de alcanzarlo.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

| Hora | Noticia |
|---|---|
| 01:34 | Míchel: "Calderón tiene los enemigos a su lado" |
| 00:28 | Contador: "Lance y yo no tendremos problema en trabajar juntos" |
| 00:19 | De la Red: "Huntelaar nos va a venir muy bien" |
| 00:18 | Sam Mitchell deja de ser entrenador de Toronto Raptors |
| 03 Dic | El Lazio elimina al Milan de la Copa |
Todo sobre la 31ª Liga ganada por el Real Madrid
La Comunidad charla de las canteras de los equipos punteros
