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Jesús Mínguez | 12/09/2011
Lo que se ventila hoy en Nueva York no es un partido de tenis. No es una final de Grand Slam. Es algo más: una batalla mental entre dos colosos. Rafa Nadal, el campeón, ha perdido este año su número uno y cinco finales (Indian Wells, Miami, Madrid, Roma y Wimbledon) ante Novak Djkokovic. Un castigo brutal que, primero, consiguió quitarle la ilusión y, después, le ha espoleado hacia un nuevo reto.
"La curva de los enfrentamientos con Djokovic es descendente", sentencia duro tío Toni. "En Indian Wells y Miami estuvo bien y luego fue bajando. En Wimbledon, no hubo partido". No se trataba, pues, que trabajar el tenis. Sino la confianza. Para ello, no tocaba analizar el vídeo de esa final, sino cargar las pilas, con las que ganó Nadal el año pasado al serbio en la Arthur Ashe para completar el Grand Slam.
"He visto el partido muchas veces porque es un buen ejemplo de lo que tengo que hacer", explica el propio Rafa que en su cerebro, otra vez acorazado, tiene radiografiados los pasos que le llevaron hasta el título en el 2010: pocos errores no forzados, winners y una media de primeros a 195 km/h. Una perfección que le llevó a perder un set en todo el torneo y ceder sólo cinco veces su servicio.
Este año en Nueva York, ha ido engendrando la tormenta que debe convertirse hoy en huracán con una estrategia medida. "El primer día con Golubev sacó muy rápido y nos hizo seis breaks en tres sets. Mal. Le dije que había que sacar con menos velocidad e iniciar los puntos desde atrás para entrar en juego", explica su entrenador. "Venía de jugar dos torneos (Montreal y Cincinnati) con un nivel muy flojo, técnico y mental, con poco orden en sus golpes, con una desconfianza clara", añade para revelar lo que ya debería destaparse hoy para tumbar a Djokovic (63-2 este año): "Es el mejor restador del mundo. Hay que sacar muy bien".
El propio Nadal reconoce que la llave para ganar a Nole tiene más de "problema mental que tenístico". "Y yo voy haciendo ese trabajo de manera insistente, en el camino al club, aquí y allá. Consiste en hacerle creer que puede conseguir la victoria, que debe estar preparado para luchar todos los puntos", cuenta Toni, que recuerda que en Australia 2009 machacó a su sobrino con el "¡Yes, we can!" de Obama cuando le decía que no podía más. Cuando sólo veía delante una montaña. ¿Y aquí? Se ríe y no contesta. La batalla está en la mente.
Nadal disputa hoy su decimocuarta final en un Grand Slam (el récord lo tiene Federer, con 23) y de ganarla se colocará a la altura del australiano Rod Laver y Bjorn Borg (que perdió cuatro finales en Nueva York), con 11.
"Ya sé que tengo un juego lo suficientemente bueno como para ganarle. Lo he hecho este año sobre tres superficies diferentes, así que creo que tengo buenas opciones. Lo que necesito es entrar a la cancha creyendo en la victoria. Pero estamos hablando de Rafa Nadal, un jugador que ha ganado diez grandes con sólo 25 años, y que defiende el título. Nunca le vi servir tan bien como durante todo el torneo en 2010. Otra vez, dependerá de mi servicio y del suyo Pero no tengo duda de que va a ser un partido muy duro. Frente a Roger Federer, la semifinal se decidió por un par de puntos. Por las circunstancias, no sé si fue la victoria más grande de mi carrera, pero sí la más importante del 2011. Mi nivel de confianza es tan alto en este momento que me ayuda a ir a por bolas, a dar golpes, que quizá en otras situaciones no podría haber llegado o conectado hace un par de años. He madurado como jugador y como persona".
Nadal dejó una frase, tras derrotar a Murray en la semifinal por 6-4, 6-2, 3-6 y 6-2, que parecía un dardo: "Si te apoya el público, es porque haces bien las cosas en la cancha, pero también fuera". Él recibía una gran ovación mientras antes Djokovic, que se había llevado de forma prepotente las manos a las orejas para conseguir los aplausos de una grada volcada con Federer, eschuchaba algún que otro pito. "El público no gana partidos, pero es un colchón importante. Aquí hay muchos latinos y me siento arropado", dijo Nadal.
| Jugadores | PTS |
|---|---|
Novak Djokovic |
11800 |
Rafael Nadal |
10060 |
Roger Federer |
9790 |
Andy Murray |
7500 |
Jo-Wilfried Tsonga |
4965 |
David Ferrer |
4640 |
Tomas Berdych |
4500 |
Janko Tipsarevic |
3010 |
Juan Martín Del Potro |
2910 |
Mardy Fish |
2625 |
| Jugadores | PTS |
|---|---|
Rafael Nadal |
6885 |
Roger Federer |
5460 |
Andy Murray |
3780 |
Novak Djokovic |
3690 |
Juan Martín Del Potro |
2580 |
Andy Roddick |
2360 |
Fernando Verdasco |
2040 |
Fernando González |
1825 |
Robin Soderling |
1625 |
Tommy Robredo |
1580 |
| Jugadoras | PTS |
|---|---|
Victoria Azarenka |
9020 |
Maria Sharapova |
8390 |
Agnieszka Radwanska |
7080 |
Petra Kvitova |
6275 |
Serena Williams |
5695 |
Samantha Stosur |
5440 |
Na Li |
4965 |
Marion Bartoli |
4870 |
Caroline Wozniacki |
4586 |
Angelique Kerber |
3560 |
| Jugadoras | PTS |
|---|---|
Victoria Azarenka |
5765 |
Maria Sharapova |
4540 |
Agnieszka Radwanska |
3536 |
Serena Williams |
2515 |
Angelique Kerber |
2350 |
Na Li |
2091 |
Marion Bartoli |
1822 |
Caroline Wozniacki |
1812 |
Sara Errani |
1730 |
Samantha Stosur |
1721 |