Roger Federer, cabeza de serie número dos, estrenó su nuevo polo color antracita y sedujo a la pista Arthur Ashe con un juego magnífico, sedoso como un guante de cabritillo. En hora y 22 minutos, Federer sirvió 15 aces ante el argentino Máximo González y consiguió su triunfo consecutivo número 28 en el US Open. Esta racha es récord absoluto en las pistas de Nueva York. Anteriormente, Federer empataba a 27 triunfos consecutivos con Iván Lendl, que ganó los títulos entre 1985 y 87, antes de perder la final de 1988.
Los 22.500 espectadores de la Arthur Ashe se entregaron al delicado juego de Federer, entre ovaciones. "El apoyo del público ha sido increíble. La gente me para en la calle y me dice que yo soy el número uno de verdad, que soy el mejor y volveré a encabezar el ránking de nuevo, y eso es una delicia", revela el suizo, que ahora se mide al brasileño Thiago Alves. Federer no pierde en el US Open desde el año 2003 (ante Nalbandián) y lucha por conseguir su quinto Open consecutivo, algo que nadie ha hecho desde Big Bill Tilden, en 1924.