Viernes, 24 de Mayo de 2013
¿Para qué sirve cada uno?
Comparte nuestras noticias con tus amigos en la red social que utilizan millones de personas en todo el mundo.
Comparte tus noticias favoritas con tus amigos.
Tuenti
Comparte nuestras noticias con tus amigos en esta popular red social.
meneame
Sitio web que se sirve de la inteligencia colectiva para dar a conocer noticias. Los usuarios registrados envían historias que los demás usuarios del sitio pueden votar.
| LOGROÑO | 1 |
|---|
Plaza de toros de La Ribera (Logroño). Casi tres cuartos.
Toros de Luis Terrón para rejones.
Hermoso de Mendoza, silencio y oreja.
Sergio Domínguez, ovación y vuelta al ruedo.
Leonardo Hernández, dos orejas y dos orejas y rabo.
MUNDOTORO | 22/09/2012
Leonardo Hernández salió en hombros del festejo de rejones que servía como broche final de la Feria de San Mateo en Logroño. Leonardo desorejó a su primer oponente, mientras que cortó los máximos trofeos del que cerraba plaza. Se lidió un notable encierro de Luis Terrón en el que todos los toros resultaron nobles y manejables, destacando el sexto por buena condición y calidad. El jinete cordobés ralló a gran altura en sus dos faenas, mientras que Hermoso de Mendoza cortó una oreja de su segundo y Sergio Domínguez dio una vuelta al ruedo tras pasaportar al quinto de la tarde.
Leonardo Hernández hizo lo más vibrante de la primera parte de la corrida en su faena al tercero de la tarde. Tuvo ante sí a un toro de Terrón colaborador y con buen son y la faena tuvo siempre mucha vibración que llegó en todo momento a los tendidos. Destacaron los momentos a lomos de Xarope sobre todo en un par a dos manos y caló en el tendido todo lo que hizo con Templario. Lo mató de un rejonazo fulminante, lo que le hizo merecedor del doble trofeo. Todavía le quedaba por ofrecer a Leonardo ante el sexto, un toro al que cortó los máximos trofeos y con el que de nuevo ralló a gran altura. El público, entregado con él, se dejó llevar en una faena enrazada del cordobés. Banderilleó a la perfección a lomos de Verdi para después firmar momentos relevantes a lomos de quieto, dejándoselo llegar mucho, con mucha vibración. Colocó un par a dos manos con las cortas a lomos de Xarope y con Humorista se adornó dejándole un pañuelo blanco en la testuz al toro, eso, tras el rejonazo de muerte, la gente pidió los trofeos.
Hermoso de Mendoza marró con el rejón de muerte una faena laboriosa ante un toro de Luis Terrón que resultó noble aunque parado y con tendencia a refugiarse en tablas. Lo recibió a lomos de Disparate, encelándolo y con momentos vibrantes. A lomos de Manolete, jinete y caballo realizaron lo más expresivo, toreándolo a dos pistas y dejándoselo llegar a las cabalgaduras, intentando suavizar la embestida del toro, que se defendió en los últimos compases de la labor. El cuarto también fue un toro de buena condición de Terrón, con buen son y que siguió las cabalgaduras de Hermoso en todo momento. Lo llevó cosido a los cuartos traseros en los primeros compases de la lidia sacando a uno de sus caballos estrella, Chenel. Posteriormente, brilló la faena a lomos de Van Gogh, en terrenso comprometidos y clavando al estribo, exponiendo mucho. Sacó al temperamental Viriato y concluyó con un tercio de banderillas cortas a dos manos a lomos de Pirata. Mató de un rejón de muerte.
Sergio Dominguez recibió la primera ovación de la tarde en el segundo de Luis Terrón. Domínguez instrumentó una faena en la que predominó la vistosidad en su conjunto. El toro, con mucho motor y encastado, aguantó en los medios durante toda la faena, apretando en ocasiones al jinete. A lomos de Berceo realizó vistosas volteretas y con Natural cerró la faena, matando con un rejonazo algo contrario. El quinto también colaboró con Sergio Domínguez durante toda la lidia con buen son y tranco. La actuación del riojano resultó solvente y maciza. Tras un rejón de castigo a lomos de Quilates llegó lo más plástico a lomos de Albero, con el que protagonizó lo más emotivo, dejándolo llegar mucho y toreándolo con los cuartos traseros. Después salió el caballo más emblemático de su cuadra, Gallito, un caballo muy expresivo con el que realizó recortes muy toreros y quiebros importantes. La faena llegó al tendido, pero el público no pidió la oreja tras un pinchazo, un rejón y un descabello y el premio quedó en vuelta al ruedo.