AS.com AS de Espadas

Jueves, 23 de Mayo de 2013

Toros | Pamplona

Padilla corta dos orejas

El jerezano correspondió en el ruedo a unas peñas entregadas que le vitorearon durante todo el festejo. Decepcionante debut de Torrehandilla.

  • Desplegar
  • Desplegar
  • Enviar por email
  • Imprimir

¿Para qué sirve cada uno?

Facebook

Comparte nuestras noticias con tus amigos en la red social que utilizan millones de personas en todo el mundo.

Twitter

Comparte tus noticias favoritas con tus amigos.

Tuenti

Comparte nuestras noticias con tus amigos en esta popular red social.

meneame

Sitio web que se sirve de la inteligencia colectiva para dar a conocer noticias. Los usuarios registrados envían historias que los demás usuarios del sitio pueden votar.

| 14/07/2012

Fue tarde de esfuerzo, porque los toros de Torrehandilla, en su debut en Pamplona, vinieron a San Fermín con el depósito de raza bajo mínimos. La escasez o ausencia de la misma les llevó a pararse o defenderse según los casos y obligó a los toreros a tirar de oficio para imponerse a sus condición. Padilla correspondió al cariño de las peñas -Padilla qué huevos tienes le gritaron- con dos faenas muy del ciclón. Luque sacó la cabeza haciendo gala de su mente despejada y logró puntuar en el último toro de la feria mientras a El Juli, un pinchazo le privó de canjear por una oreja una faena en la que sólo él creyó, pues el toro, como ninguno de sus hermanos, no la tenía dentro.

Padilla saludó con garbo al primero, animal bajo y amplio, formó un lío el torero en banderillas y llevó a cabo una faena reposada frente a un toro noble, al que faltó raza para terminar de empujar los engaños con ritmo. Labor resuelta del jerezano concluida de una gran estocada en la que los pitones rozaron el cuello. La espectacular ejecución y posterior muerte del animal desencadenó la petición del trofeo. Ofensivo y vareado el cuarto, protestó al sentir el palo. Expuso en banderillas el torero y provocó mucho la embestida en el último tercio, pues el toro, sobre todo por el izquierdo, nunca tuvo voluntad de tomar los trastos. Le dio fiesta, se encaró en los desplantes, y concluyó por manoletinas una faena bien resuelta de nuevo a espadas.

Al tercero, vareado pero bajo y bien hecho, lo saludó Luque de rodillas en el tercio. Cumplió el toro en el caballo y se dejó ganar la cara en banderillas pero a la muleta acudió con una movilidad acompañada de cierto temperamento que, unido al molesto vendabal, impidió estar a gusto al sevillano, que aunque extrajo algún muletazo de largo trazo, la discontinua embestida del toro impidió que la obra adquiriera dimensión. Alto y zancudo, el que cerró feria echó las manos por delante en el saludo y su falta de raza le llevó a defenderse. Luque le dejó la muleta puesta y lo llevó cosido y templado a pesar que el animal soltó mucho la cara. Faena de mente despejada del sevillano, que desenpolvó la luquecina antes de matarlo con contundencia.

El segundo, estrecho, de escaso remate y generosa testa, acometió sin demasiada entrega al capote de Juli. Sin celo en varas, echó la cara arriba en los embroques y esa misma actitud mostró el animal en la muleta, derrotando con aspereza al final de cada embroque y sin entregarse nunca en la embestida. Abrió también la cara el colorado quinto, toro más bajo, que embistió con más celo el capote del madrileño. Como de raza tampoco anduvo sobrado se desentendió del engaño a mitad de cada serie y acabó por puntear los engaños. El Juli se metió entre los pitones y se inventó una faena que sólo existía en su cabeza. Un pinchazo le dejó sin premio.

Otras ediciones


Secciones
Otros medios Asociados
© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00
MEDIOS ASOCIADOS:
OTROS MEDIOS: